y de todos es sabido
que requiere libertad
pero conmigo,
nunca estuvo cautivo.
El comía de mi mano
en mis labios él bebía
y volaba por la casa
como uno más de mi familia.
Un día pensó marcharse
y emprendió una aventura
sin pensar en el riesgo
que implicaba su huida.
Pobrecillo gorrión
cuanto riesgo, cuanta fatiga
con el tiempo volvió a casa
en busca de su familia.
Moraleja:
Pájaro que vuela y abandona su nido,
debe de asegurarse,
de elegir bien su destino.
Dedicado a mis Hijos/a en edad de independizarse.
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