A mi mismo

Como un intruso me siento,
solo en mi sinrazón,
defendiendo lo imposible
y luchando contra un dragón.

De loco me tratan todos,
y tú les das la razón,
intentan pisar mi terreno,
amenazándome cuando sea mayor.

Quedar bien con todos
y darles el parabién,
pensando en cuando seas viejo,
en manos de quien irás a caer.

Y, digo yo en mi locura:
a dónde vamos a parar,
si hoy no hablas, para no ofender,
y a la vejez no te dejarán hablar.

¿De qué me sirvió tanto esfuerzo?
¿Para qué me sacrifiqué
en montar un hogar a nuestro gusto,
si un intruso en él suelo ser?


P.D. 
No les riñas a los hijos, 
que no sabes con quien iras 
a parar, y así, aguanta que…

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