Mi nieto Carlos

Pequeño, rubio, de ojos sinceros,
que apenas sabes andar
y ya quieres decir muchas cosas
aunque te las tenemos que adivinar.

No dejas nada quieto,
te enfadas si no te las dan,
te ríes de cualquier cosa
y siempre quieres jugar.

Te estás enseñando a dar besos,
se los das a quien se los das,
parece que es lo mismo,
pero tú ya sabes a quien se los das.

Nunca olvidaré el primero,
ese siempre lo recordaré,
por ser el primer beso
que me dio mi nieto
a sus dieciocho meses,
eso creo que ya está bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario