A Mary

Miro tu retrato
y no dejo de pensar,
¿Quién te lo hubiera dicho María,
con qué gruñón habías de cargar?

La vejez es ley de vida,
hay que llevarla con dignidad;
pero cuando se pierden los valores
pasar a mejor vida, sería lo ideal.

No sé cuando escribo
lo que este lápiz escribirá,
pero si sé cuando termino
lo que quiero contar.

Cerrada la boca,
en tus ojos adivino
que piensas en nosotros,
y te arrepientes de tu sino.

Si la gente supiera
que va a ser de su vida,
rectificaría a tiempo
para ganar la partida.

No todo el camino es de rosas,
ni siempre gana el mejor,
pero piensa en que todo
a los cien años pasa.






No hay comentarios:

Publicar un comentario