Nº 26 - Algo de Mi

Mi trabajo cada día iba mejor, a los dos años de estar casado vino a la puerta del trabajo un directivo de una fabrica a ofrecerme el puesto de encargado, mejor sueldo mejores condiciones y me fui, el trabajo duro poco, pues el tema era exigir mas producción y yo no quería ser el malo de la película, forcé la situación para que la empresa me despidiera y me indemnizara y así sucedió.
Me marche con el dinero en el bolsillo y ala semana siguiente comencé a trabajar como encargado de grupo en otra empresa, allí se hacia Decoración Industrial, tiendas de todo tipo, Bares, Restaurantes, Mercerías y un largo E.T.C.

Trabajo y Reconocimiento

Esta empresa era grande ocupaba toda una manzana, las oficinas daban a una C/. y los talleres atrás, pero se comunicaban interior mente, en un lado estaban los decoradores y comerciales y los talleres atrás. Para esta empresa trabajaba una decoradora que tenia la misma edad que yo y solía venir mucho por el taller a vernos trabajar, siempre hablaba con migo y observaba mis trabajos
Lourdes Levis Broza que así se llamaba, un día se decidió y me dijo: ¿Cómo es posible que con las manos que tienes no trabajes por tu cuenta? A lo que yo le conteste, yo no tengo clientela ni dinero, al día siguiente me propuso montar un taller y que ella me daría todo el trabajo que yo fuese capaz de hacer, le volví a responder que yo no tenia dinero, me enseño su cuenta y me dijo que estaba a mi disposición.
Ofertas así no salen todos los días, así que me busque un local de un carpintero que plegaba y me decidí a establecerme por mi cuenta.
Interiorismo Costa
Traiga su Encargo



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