Cuando mi mente se pone a pensar
y el pensamiento se eleva,
y quiere hacerlo de verdad
muy a pesar de tanta falsedad,
que corre sin piedad, maldita, sea.
Triste manantial de humanidad,
con envenenada corriente;
y muchas veces en demasía
y con demasiada osadía,
que vicia y corrompe a la gente.
Decae y deteriora lo verdadero,
se afianza de modo, la falsedad;
y este mundo empeora
cada día y hora, más señora,
falto de sensibilidad.
¡De qué mal manera avanzamos,
camino de lo más inseguro;
sin que nadie lo quiera parar
ese mal aire que al andar,
amenaza pronto a este futuro!

No hay comentarios:
Publicar un comentario