Si cien años viviera,
más quisiera vivir
pues por muchos que tenga,
jamás me cansaré de ti.
La rosa tiene espinas,
y compensa con su belleza,
más espinas tiene la vida
y apenas te recompensa.
Pienso yo, ¿acaso la vida,
como la rosa,
sólo debemos olerla,
pero no tocarla?
Por qué la vida y la rosa,
te hacen a veces sangrar,
pero te dan alegrías
difíciles de valorar.
Si la rosa es como la vida,
y la vida es una rosa,
pienso yo ¿quién te hizo
esa cara tan hermosa?

No hay comentarios:
Publicar un comentario