Las velas que en el, barco,
rotas fueron por el viento,
en tan furioso temporal,
que para el marinero
se convirtió, en pánico
y duro sufrimiento.
El viento arreciaba
por la proa y babor,
y la nave se estremecía,
en un agónico esténtor.
Maderas, enseres y despojos
en la superficie dejó,
y por el rastro se dedujo
de que forma naufragó.
Burbujas del fondo flotaron,
como plegaria hacia Dios,
y al instante el temporal cesó,
homenaje póstumo que el mar
rindió, aquellos mártires
que el mismo, ahogo.
_TRISTE-MORALEJA_
Así suele suceder en la vida,
aquel que te hunde hoy,
en tu muerte te ensalzara.

En otro sentido pero muy actual .
ResponderEliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=a115-17R1F8