Salve a Tona

Plegaria

Tú eres madre mía, la fe de mi vida,
Como el sol que nos alumbra:
Cubres el verde monte de luz y calma
y guardas muy profundo sus olores.

Indicaste el camino en mi vida,
Un día que yo, fui a verte,
a pedirte, que tu amor de virgen pura,
me guiara por la vida sin perderme.

Si camine por ti hasta el infinito,
y vencí el cansancio sin, temores
significa que mi amor es inmenso,
por ti virgen pura, Inmaculada.

Siendo tú el amor que he soñado,
te suplico, desde este mundo madre mía,
que me ayudes con tu gracia infinita,
a creer en el amor que más perdura.

Y te pido, con la fe que nos has dado,
por tu pueblo, que te adora cada día,
que siga, sin sentirse dispersado,
ir creciendo, en unión y armonía.

Y en tu culto, todos juntos y hermanados,
cantaremos, como un himno a la alegría,
esta Salve, que en tu día hoy cantamos,
esta TONA, que te ama, Virgen mía.

Letra: Antonio Costa  Imbernom
Música: (pendiente)

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