Recordando a mí pueblo
que ya no se parece en “NÁ”
desaparecieron los molinos
y las calles rectas hacia el mar.
Recuerdo a mis amigos,
que pocos quedan ya,
recuerdo aquellas barcas
y las eras de la Sal.
Las jarbetas y las playas
y las barcas de pescar,
recuerdo a un gran hombre
al “Tío Faraón” le solían llamar.
Los montones blancos de Sal,
cual pirámides al Sol
y sus hombres rudos
Salineros o Pescador.
Hombres honrados y sinceros,
de los que no suelen quedar,
ése si era mi pueblo
lo de hoy no se parece en “NÁ”,
solo hay “chanes” y coches a “patas”.

Añoranza del que marcho, y al volver no encontró la Paz que el dejo.
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