Ya no está mi compañera…
unas vacaciones se ha tomado,
está en un hospital
porque de la pierna la han operado.
La soledad que me inunda,
es soledad compartida
por qué si yo me siento solo,
ella está sola consigo.
La vida no tiene alegría,
pues nada se me apetece hacer,
a pesar de que mis hijos
intentan alegrarme a la vez.
¿Dónde ir sin ella,
qué programa de tele ver?
si todo me parece aburrido
y proyectos no me atrevo a hacer.
Compartiendo mis horas libres
entre casa y el hospital
preparándole sus cosas a ella
y deseando volverla a ver.
¡Qué mala suerte hemos tenido,
con los años que nos quedan
y pensando en el futuro,
qué oscuro porvenir, Compañera!
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