Tropezo

Quince años a penas cumplidos
no tenía muchos más,
cuando tropezó con un “camello”
la causa de todo su mal.

Orgullo de su familia,
para to dos un buen chaval,
ejemplo de la juventud,
estudioso, honrado y servicial.

Pero un mal día por desgracia
con la droga se enganchó,
fue… su hora de infortunio
jamás, la pudo superar.

Se hizo ruin y pecador,
deshonesto y trivial,
por esas drogas malditas
que no dejaba de tomar.

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