La Playa Desaparecida

Fondeados en la arena
cien botes al sol lucían
orgullo de aquella playa
que dejaron aquel día.

El progreso los mandaba
y aunque nadie lo quería,
tuvieron que abandonarla
dándola así por perdida.

Ya  no están los balnearios
ni el quiosco que había,
ni el almacén del "Puro"
donde todos se reunían.

Patricio estaba sentado
junto a su perra querida,
mirando al mar y soñando
recordando que hubo un día
que corría por la arena
de aquella playa querida.

Pescadores de la playa
que vuestros padres pisaron,
decidles a vuestros nietos
que hubo un tiempo pasado,
en que la playa fue vuestra
y por ella habéis dejado
lagrimas en la arena,
por haberla abandonado.

Por: Francisco Rebollo


1 comentario:

  1. La verdad que buenos recuerdos tengo yo de pequeña cuando me bañaba en esa playa.
    De nuevo tengo que felicitarte por tu hermoso poema.

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