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| Maestro Félix, tallando un capitel |
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| Párroco, D. Jose |
Volviendo a mi oficio, cuando se comenzó a construir el retablo del altar mayor de la Inmaculada el maestro Félix Carcaño que era el responsable, necesitaba un ayudante, yo me entere y fui por el trabajo, aquí podía ganar hasta 500 pesetas, cosa que aún no había tenido ocasión de ganar el trabajo era muy artesanal y meritorio, creo que quedara en el recuerdo como una mejora.
Yo cogí la costumbre de a medida que el trabajo subía de altura anotaba por detrás mis iniciales y la fecha desde el suelo hasta el techo, y así me aseguraba de que quedase constancia que yo participe en la construcción de tal obra tan importante.
El párroco D. José Asencio Campello, natural de Santa Pola ejerció su ministerio en Torrevieja des de 1941 hasta 1960, contare que Félix y D. José eran paisanos y amigos desde la infancia, por eso el trato en privado era muy familiar, hasta tal extremo que Félix le decía pepito, cosa que el párroco le recriminaba diciéndole, Félix que dirán mis feligreses si te oyen.
La mensualidad me la pagaban las hermanas del párroco D. Manolita y D. María mediante recibo, en aquella época se instalo la megafonía, yo solía hacer de todo, montaba y desmontaba la tómbola, daba cuerda al reloj, montaba tronos, si era preciso volteaba las campanas y un E.T.C. pero lo primordial era el retablo Mayor de la Purísima, hasta que se termino,
Yo cogí la costumbre de a medida que el trabajo subía de altura anotaba por detrás mis iniciales y la fecha desde el suelo hasta el techo, y así me aseguraba de que quedase constancia que yo participe en la construcción de tal obra tan importante.
El párroco D. José Asencio Campello, natural de Santa Pola ejerció su ministerio en Torrevieja des de 1941 hasta 1960, contare que Félix y D. José eran paisanos y amigos desde la infancia, por eso el trato en privado era muy familiar, hasta tal extremo que Félix le decía pepito, cosa que el párroco le recriminaba diciéndole, Félix que dirán mis feligreses si te oyen.
La mensualidad me la pagaban las hermanas del párroco D. Manolita y D. María mediante recibo, en aquella época se instalo la megafonía, yo solía hacer de todo, montaba y desmontaba la tómbola, daba cuerda al reloj, montaba tronos, si era preciso volteaba las campanas y un E.T.C. pero lo primordial era el retablo Mayor de la Purísima, hasta que se termino,
| Retablo construido |



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