Dos perros se peleaban
por un resto de comida
yo asombrado me quedé
cuando vi que otro venía.
Otro pobre que allí estaba
de un banco se levantó
y quitándoles la presa
a la bolsa se la echó.
Más tarde, debajo de un puente,
con otro pobre se juntó
y repartiéndose el botín
para cena les sirvió.
Y es que suele suceder,
como a todo mortal,
la comida suele ser
la materia principal.
No asombraros si os digo
que esto no fue el final
otro pobre apareció
pidiendo que le dejaran repelar.
Y ante tan real miseria,
en silencio me pregunté
¿Por qué las Grandes Potencias
no se lo plantean de una vez?
Hoy día por desgracia este relato cobra mas actualidad que nunca.
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